martes, 5 de julio de 2011

Desamor



Su piel blanca resaltaba el desnudo mojado en lágrimas mezcladas con el sudor de amanecer desengañado, cuando las sombras cálidas matizadas por las velas desaparecen para mostrar relieves desvelados. Cuando la penumbra se ilumina y concluyen los conjuros.
Su pelo rojo incandescente atravesado por los implacables rayos del sol matutino no hacía más que reflejar lo que se cocía más abajo, entre las tormentas del alma.
El cuerpo amontonado detrás de la puerta que acababa de cerrarse, otra vez, un vez más. De nuevo la noche a plena luz del día. El pecho quebrado, la garganta seca, la voz ronca sin palabras. Otra vez.
Sucio el cuerpo, mancillado por caricias mentirosas. Otra ilusión desvanecida, una vez más. Ilusiones fantasma que amedrentan con soledades vertiginosas. Nunca más.
Entonces, la condena yerma del desamor. Del amor inhibido, receloso y esquivo. Del amor a nada, impotente para dar, incapaz de recibir. Desamor estéril, improductivo, sin sentido. Inhumano.
Para Willi, por su arte de amar

5 comentarios:

  1. Grito silencioso. Vacío y desesperanza. Desamor. Mucho desamor... Has pintado en trazos alfabéticos lo que el cuadro nos dice con esos colores incandescentes. No podré volver a ver ese cuadro sin acordarme de tus palabras. Han quedado encadenados. Para siempre...

    ResponderEliminar
  2. Gracias, Miguel por tu interpretación, y a Willi por la suya. Un regalo delicioso para los sentidos. Bs

    ResponderEliminar
  3. Qué tristeza desprende!
    Qué magnífica conjunción de imagen y palabra!
    Ángeles, me has llegado al corazón

    ResponderEliminar
  4. Ángeles Jiménez6 de julio de 2011, 22:38

    Cierto, Ana, es lo que me trasmite el cuadro, claudicación. Gracias, bs.

    ResponderEliminar
  5. Siempre te leo, Angeles, y no sólo cuando veo una nueva entrada, vengo aqui para aprender y empaparme de tu magistral escritura, no siempre comento porque creo no estar a la altura de hacer un comentario digno de ella. Sólo sé decirte que me gusta leerte y relerte.
    Besitos.

    ResponderEliminar