martes, 13 de septiembre de 2011

Preñado

Preñado de amor, preñado de dolor, rasgado, partido, dividido, paralizado. Pero entre las astillas brillan reflejos rojo-sangre palpitantes en deseos reprimidos, hasta ahora desconocidos, recién paridos. Destellos de colores que invitan a dejarse mecer en un delicioso fluir, denso pero suave, en un placer dulce y picante como el puro chocolate. Irrefrenable corriente de mansa apariencia que invita a investigar los misterios del mundo, a adentrarse en orígenes no sabidos, a no temer oscuridades antiguas porque las modernas luminarias desvanecen lo siniestro. Entonces, las entrañas fértiles aparecen preñadas de anhelos germinales que ahora bullen inquietos queriendo despertarse todos a la vez. Preñadas de palabras que enlazan ideas descubridoras de sí mismas, que lo sorprenden ingeniosas abrochándose y desabrochándose para volver a enlazarse por arriba y por abajo, hacia adentro y hacia afuera, del principio al final, y luego vuelta a empezar para nunca terminar. Ardiente despertar a la luz del deseo.

8 comentarios:

  1. Muy bonito, escribes muy bien,serás futura premio Princesa Letizia de todos los santos

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  2. Preñado de buena escritura está este texto.
    Un abrazo fecundo

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  3. Gracias, amigos, seguiré regalándoles las palabras que ustedes me sugieren al seguirme, en el blog y en la vida.
    Besos

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  4. Tanta preñez, llena de hermosos sentimientos aletargados, solo puede acabar en un feliz alumbramiento: "ardiente despertar". Excelente.

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  5. Genial este texto preñado de arte. Por fin lo leo con tranquilidad, ayer fue una especie de locura.

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  6. Leyéndote he recordado mis alumbramientos y ha sido precioso poder hacerlo con tus palabras.
    Un abrazo, enhorabuena.

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  7. Gracias, da gusto leer sus comentarios, y da gusto escribir para ustedes.
    Besos

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