martes, 20 de marzo de 2012

Seducción


Ella siempre viene puntual, a veces incluso se anticipa anhelante del reencuentro. De nuevos encuentros distintos en su repetición, repletos de promesas como regalos de sugerente envoltorio para invitar a abrirlos, aun sabiendo que así se disipará la magia, que habrá que investigar otros secretos, sin perezas. Ella es como una cebolla de capas superpuestas de nunca acabar, una y otra más, no para de inventarse para seducir coqueta. Capas multicolores como las que deja la lluvia fina atravesada por el sol. Algunos colores son escandalosos, casi descarados, otros son más discretos, pero todos juegan a mezclarse para descubrir matices infinitos. Brilla sin complejos, exuberante, sabedora de sus encantos que tiene bien perfilados, se contonea incansable entre los tintes oscuros a los que incita a desplegarse, o a replegarse, pero a los que también quiere rescatar para su juego de tonalidades. Insaciable, puede dar miedo el vértigo de caer en sus tentadoras redes, pero no es voraz, no muerde, solo cautiva, lo que algunos pueden encontrar peligroso quizá porque se sienten vulnerables, quizá porque la tentación les seduce hasta la médula.
Sin miedos, adelante, que llegó la primavera.

3 comentarios:

  1. ¡Uy, qué miedo! ¿Y si el incauto se queda enredado en tanta capa de seducción y no se puede escapar? ¡Uy, qué miedo! ¡Uy, qué miedo más rico! Una excelente descripción del juego de la seducción y la consecuencia: el despertar del deseo que sigue la estela de la curiosidad: hasta el final, hasta la médula.

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  2. Bonita manera de recibir la primavera. Bienvenida sea.

    Saludos Cordiales.

    Rodrijul

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  3. Besos primaverales, mis queridos amigos, es un placer seducirlos.

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