martes, 13 de noviembre de 2012

Moverse


Moverse, no parar, hacia arriba y adelante. No es momento de parar. Hay que volar.
Caerse y remontar, nunca volver a empezar, seguir, continuar. Retomar.
Movimiento en tres dimensiones, o inventarse otra más.
Los lados también existen, y los colores, y los matices, y mucho más.
Nada es blanco o negro, todo o nada, arriba o abajo, dentro o fuera.
Todo es y no es, a la vez. Ahora, antes y después.
Añadir aristas para sofisticar poliedros, más y más.
Sin más ni más, ya se verá.
Mirar, escuchar, descubrir o crear. Y crecer, y creer, y confiar.
Trabajar sin saber, ya se sabrá después. Siempre así.
Siempre es así, acelerando uniformemente, no falla.
Hay que moverse sin mirar, ya se verá, nunca falla.
Sin esperar indicios, pistas o sugerencias.
No hay a qué esperar. Hoy es futuro desde ayer. Mañana más.
Ir y venir sin volver, es imposible volver porque hoy y aquí se desvanecen entre el ir y el venir.
Mañana es hoy desvanecido, nada hay que mirar atrás.
Ir en primera persona, en infinitivo, los adjetivos vendrán solos después, ya lo verás.
Ir en presente continuo, o en futuro anterior, o ir sin volver y ya está.
Ir, ir, ir, irse, no es bueno quedarse mucho en uno mismo, no es sano.
Lo sano es moverse, circular, intercambiar, comerciar, apalabrar...
Muévete, vete, ya verás que te gusta.

3 comentarios:

  1. Vaya vaya vaya...
    Se ha desatado la lírica de Ángeles.
    Eso sí que ha sido moverse, cambiar, circular, irse y venirse. Sin parar.
    Enhorabuena!!

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  2. Hay que moverse, mi querido amigo, aunque eso tú ya lo ejerces, entonces lo que toca es "hay que seguir".

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  3. Siempre tienes una intención clara detrás de tus textos. En este, más que en otros.
    Estupendo!

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