sábado, 20 de abril de 2013

Alegoría


Una peluca rojo tomate le tirabuzoneaba la cabeza, más propia del Carnaval de febrero que del calor de mediodía en agosto; los labios y las mejillas del mismo tono; gastados collares dorados le pesaban al pecho; el resto era todo rojo granate, incluidas las piernas venosas. Subía decidida la cuesta arrastrando su peso en el bochorno con algo largo empuñado en la mano, ¿Una escoba? ¿Una bruja?
Al llegar a la altura de la cruz de palo que engalanan en mayo abrió el paraguas y le colocó la peluca al Cristo alegórico. Empezó a llover.

5 comentarios:

  1. Gracias por tirabuzonear una nueva palabra "churumbeliportante".
    La etiqueta churumbeliportante la saqué de "Tiempo de silencio" del maestro Luis Martín-Santos (médico, para mas señas, oh cielos...). Adjetiva así a unas gitanas que portaban en jarras a sus hijos chicos (portaban a sus churumbeles).
    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Gracias, chicos por verlos por aquí. Es todo un honor, Gabriel, que mi neologismo te recordara a Martín-Santos.
    Un beso

    ResponderEliminar
  3. Hoy he vuelto a verla!!!!!! Y me he acordado de ti y tu historia tirabuzoneadora y colorá.

    ResponderEliminar