2º Premio V Certamen de Relatos Cortos, Ayuntamiento de El Rosario, abril de 2011
Café e infusiones Llaman a la puerta a la hora de comer. A través de la mirilla veo a cuatro hombres que sujetan un cajón de tablones pintados de negro sin lijar, y un quinto que espera con actitud impaciente pegado a la puerta. Abro algo intimidada. El quinto hombre, un tipo alto de aspecto resuelto cansado del mundo, agotado de estar obligado a lidiar diariamente con gente ignorante y torpe como adivinaba también sería el caso, comprueba mi identidad en un trozo de papel gastado que lleva en la mano: —¿Doña Lucía Fuentes? —Sí, soy yo. —¡Vaya, por fin la encontramos! Llevamos años tratando de localizarla para devolverle a su padre. —¿A mi padre? Pero si murió hace veinticinco años. —Precisamente, ¿y nunca ha pensado en él después de eso? —Claro que he pensado en él. —Y entonces, ¿por qué no ha ido a recogerlo? —¿A recogerlo? ¿Cómo a recogerlo? Está muerto. —Pues por eso, no iba a venir él solito, tendría que haber ido a buscarlo hace bastante tiempo, ¿no? —Pero, ¿no se hace cargo el G...