La Filología según Nietzsche
«Este prólogo llega tarde, aunque no demasiado tarde. ¿Qué más da, a fin de cuentas, cinco años que seis? Un libro y un problema como estos no tienen prisa. Además, tanto mi libro como yo somos amigos de la lentitud. No en vano he sido filólogo, y tal vez lo siga siendo. La palabra filólogo designa a quien domina tanto el arte de leer con lentitud que acaba escribiendo también con l entitud . No escribir más que lo que pueda desesperar a quienes se apresuran es algo a lo que no solo me he acostumbrado, sino que me gusta, por un placer quizá no exento de malicia. La Filología es un arte respetable, que exige a quienes la admiran que se mantengan al margen, que se tomen tiempo, que se vuelvan silenciosos y pausados. Un arte de orfebrería, una pericia propia de un orfebre de la palabra , un arte que exige un trabajo sutil y delicado en el que no se consigue nada si no se actúa con lentitud. Por esto precisamente resulta hoy más necesaria que nunca. Precisamente por esto ...