31 enero 2026

Color sepia

El señor que lee libros con hojas de color sepia, ese color que se inventó justo para describir las hojas de los libros añejos, con solera, ese color que no es lo mismo que amarillento, sino sepia, pues ese señor, el que se sienta al atardecer en un banco, siempre en el mismo banco de la Rambla, que levanta la mirada de vez en cuando como para no desconectarse del todo del mundo, el señor, como digo, que tendrá sus años, más de setenta, seguro, y ochenta también, el hombre sereno, que no sé si lo será, pero alguien que lee siempre está sereno, si no, no podría entregarse a las letras hasta desaparecer poseído por ellas, entre ellas, hasta que se le desconfigure la realidad de alrededor, por eso lee en la Rambla, por precaución, porque en su casa teme perderse y no encontrar el camino de vuelta, y en su banco lo ayudan los niños que juegan en el parquito de enfrente, y las madres con sus gritos precavidos «que te vas a caer», mi madre siempre acertaba, yo pensaba que era adivina, nunca falló, ahora falla más, ya no sabe cuándo me voy a caer, así pasa la vida, pues como decía, el hombre, que podría ser el bisabuelo de esos niños, los mira con dulzura, aunque yo creo que es con agradecimiento por no dejarlo amalgamarse con sus historias negro sobre sepia, que para eso se lleva su libro a la Rambla, bueno, suyo no, que los saca de la biblioteca municipal, y los devuelve cuidaditos, ni se le ocurre doblarles una hoja o pasarles una raya, qué sacrilegio, él no, él los lee porque cree profundamente en ellos, quiero decir, que se cree cada palabra que lee y no tiene que añadir ninguna anotación de su parte, todo ya viene escrito, lo que faltaba es que él tuviera que completarlos, tremenda estafa, no, a él le gusta que los libros vengan completitos, que eso es trabajo del que los escribe, que él se ocupa de sus asuntos y los ajenos son de cada cual, pues el hombre, como estaba diciendo, piensa que todas esas familias felices se parecen unas a otras, pero que cada familia infeliz es infeliz a su modo, de dónde le habrá venido ese pensamiento… 

Imagen extraída de internet

2 comentarios:

  1. Ese hombre, encuentra fuera lo que le falta dentro, y busca dentro -del libro- lo que le complete más dentro. Y tú, no pierdes detalle de esa vida color sepia. Enhorabuena.

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