Gurb se posa en La Gomera
Para que luego digan que es igual leer en papel que en digital: hoy me he encontrado este texto entre las páginas de la novela Sin noticias de Gurb, de Eduardo Mendoza, lo que nunca pudiera haber ocurrido si allá por los noventa ya hubiéramos leído libros electrónicos. Por lo menos no lo habría encontrado entre las páginas amarillentas de un libro viejo. Y lo publico tal cual, escaneado, el original que escribí cuando leí la novela hará casi treinta años. Después de partirme de risa: la novela era de lo más pertinente al devenir social de finales de siglo. En aquel momento yo trabajaba en el servicio de urgencias del hospital de La Gomera, una época que me trae muy buenos recuerdos, tanto profesionales como personales. Así me inspiraba la isla. Me sigue inspirando, por eso la visito varias veces al año. Qué tendrá La Gomera que hechiza, no conozco a nadie que se libre de su encantamiento.
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