Cómo los griegos han conseguido hablar griego en Grecia

Me resulta fascinante que con todas las invasiones que han sufrido los griegos desde la Antigua Grecia hayan conseguido conservar la lengua y hacerla evolucionar hasta el griego moderno para convertirla en una de las lenguas vivas más antiguas que existen. Grecia se independizo formalmente del Imperio Otomano en 1830, así que un país de menos de doscientos años habla una lengua de más de tres mil años de antigüedad, la primera escrita con un alfabeto que incluye las vocales y del que derivó nuestro alfabeto latino actual.

No es una cuestión menor si tenemos en cuenta que el latín desapareció al fragmentarse en las diferentes lenguas romances a la par que se fragmentó el Imperio Romano de Occidente.

Sin embargo, las sucesivas invasiones de Grecia por parte de romanos, eslavos, venecianos y otomanos no lograron imponer sus respectivas lenguas por superestrato. Y esto se explica, en primer lugar, por el prestigio de la civilización griega desde la conquista romana, que adoptaron el griego como lengua de cultura. Por otra parte, tras la caída del Imperio Romano de Oriente con la caída de Constantinopla en 1453, el turco se convirtió en la lengua dominante, pero la Iglesia Ortodoxa griega mantuvo el control educativo de la población cristiana, por lo que el griego continuó siendo la lengua de la liturgia, de los textos sagrados y de las escuelas, con lo que se mantuvo como refugio lingüístico. Además, durante los casi cuatro siglos de dominación otomana, las poblaciones, en general, no se mezclaron y griegos y turcos vivían en barrios o en pueblos separados, de esta manera, al no producirse una asimilación cultural masiva, el turco se utilizaba como lengua administrativa y el griego continuó siendo la lengua materna, la del comercio local y la de la navegación a través del mar Egeo, tan importante desde el punto de vista económico y cultural. Y finalmente, el griego ya poseía una tradición literaria escrita muy sólida y estandarizada desde la Antigüedad y cuando una lengua tiene una norma escrita tan prestigiosa, resulta muy resistente a cambios ocasionados por agentes externos y así, aunque el habla de la calle evolucionaba con préstamos de las lenguas invasoras (latín, eslavo, italiano o turco), la existencia de una variante culta escrita sirvió de anclaje para evitar que el idioma se desintegrara.

Durante el periodo de dominación otomana —entre la caída de Constantinopla en 1453 y la independencia griega en 1830— Europa atravesaría el Renacimiento, donde se reivindicaban los ideales de la cultura clásica grecorromana, y la Ilustración, que permitió a los griegos privilegiados el contacto con las ideas avanzadas del liberalismo y nacionalismo del momento y de donde surgió el movimiento nacionalista griego moderno, que acabaría consolidándose en 1821 con la Guerra de la Independencia y el reconocimiento internacional de Grecia como país en 1830. Tras la independencia, inicialmente la capital no era Atenas, sino Nauplia, en el Peloponeso, y la Atenas de ese momento era una pequeña población ruinosa de origen otomano de unos 7000 habitantes, pero decidieron convertirla en capital del entonces reino de Grecia por el prestigio de su pasado clásico, cuna de la filosofía, de las artes y de la democracia y con la Acrópolis y el Partenón como máximos exponentes de ese pasado glorioso que el nuevo Estado griego quería proyectar al mundo. No pudieron estar más acertados.

Durante mi reciente viaje a Creta y Atenas, me aprendí algunas palabras en griego. Ellos aprecian mucho que el visitante se esfuerce en pronunciarlas, lo que para un hispanohablante no resulta complicado porque el griego y el español comparten fonética, por eso cuando se les escucha hablar, pensamos que hablan español hasta que no los entendemos (los que no hablamos griego, claro).

Sí: Ναι / nai / [ne]

No: Οχι / ochi / [ˈo̞çi] 

Hola: Γειά σου / geiá sou / [ˈʝa su] 
Adiós: αντίο / antío / [aˈdi.o]
Gracias: ευχαριστώ / efcharistó / [efxarisˈto] 
Por favor, de nada: παρακαλώ / parakaló / [parakaˈlo] 
Buenos días: Καλημέρα / kaliméra / [kaliˈmera]
Buenas tardes: Καλησπέρα / kalispéra / [kalisˈpera]
Buenas noches: Καληνύχτα / kalinýchta / [kaliˈnixta]
Café: Kαφές / kafés / [kaˈfes]

En definitiva, Grecia me tiene cautivada: ya había estado allí y no me queda más remedio que volver.

Palacio de Knossos (Creta)

Loutro (Creta)

La Canea (Creta)

Comentarios

  1. Me emociona leerte , me dan ganas de correr a Grecia detrás tuyo y escuchar ese idioma tan parecido en sonidos al nuestro.

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  2. me encantan los comentaros curiosos y didácticos, muchas gracias!

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  3. muy curioso y didáctico, con más ganas de viajar a Grecia a conocer un poco de tanta riqueza cultural.

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