EntrePáginas, ed. La Esfera Cultural (2018)
Ni se compra ni se vende Adolfo, el marido de Carmen, hacía ya bastantes años que engrosaba las filas de los jubilados que se reunían mañana y tarde en los bancos a la puerta del centro de salud, por si les pasaba algo... Por si les pasaba algo malo seguro, porque desde que dejaron sus ocupaciones laborales, nunca volvieron a trabajar para que les pasara algo bueno, algo distinto, algo inesperado. Así, solo les quedaba esperar que les pasara aquello que su anciana biología fuera capaz de producir ella sola: la enfermedad y la muerte. En realidad era como si desearan ansiosos el fatal desenlace, quizá con la idea de que si sobrevivían al evento, luego tendrían cosas nuevas que contarles a los otros. Matarse para matar al aburrimiento. Aunque en el fondo confiaran en que el asunto fuera cosa de los otros, que les rozara de refilón, que les dejara poder continuar con sus sentadillas en los bancos. El caso es que Adolfo...